Con
grandes yerbales,
mejoras técnicas
en el proceso
de zapecado
y secanza,
los productores
se unieron
en una Cooperativa.
Fue así,
como el 27
de Junio de
1933, en el
local del
Club de Santo
Pipó,
se reunieron
Eduardo Coster,
Juan Girsberger,
Juan de Giacomi,
Adolfo Mousson,
Miguel de
Haller, Bernardo
Christ y Andres
Bugnion para
formalizar
una asociación
que existía
desde 1930.
Aquí
nació
la Cooperativa
que se denominó
“PRODUCTORES
DE YERBA MATE
DE SANTO PIPO
SOCIEDAD COOPERATIVA
LIMITADA”,
la que tenía
como principal
objetivo un
mejor aprovechamiento
de los productos
agrícolas.
En aquel momento
también
se plantearon
otros objetivos,
como elaborar
en común
la yerba mate
de los asociados,
encargarse
de su venta,
crear o adquirir
establecimientos
para la industrialización
de la yerba,
entre otros,
los que continúan
siendo pilares
de la institución.
Durante varios
años,
la yerba que
procesaba
la Cooperativa
era para proveer
a distintas
empresas molineras,
quienes la
empaquetaban
y la instalaban
con sus respectivas
marcas en
el mercado.
Recién
a principios
de 1960 se
creó
la marca Piporé,
la que comenzó
a comercializarse
en Argentina
y posteriormente
en el exterior. |